jueves, 1 de marzo de 2012

Fritanga variada retrospectiva

Miscelanea adiposa / 100% Colesterol


Larga distancia
Monotipo (mixta sobre papel). 30 x 40 cm.



Y después de todo cada uno se va por donde vino
Lápiz y bolígrafo sobre papel. 50 x 70.3 cm.




Luz a las alas al azuL
Técnica mixta sobre papel. 30.6 x 39.3 cm.




Reminiscencia nocturna
Acrílico y lápices de color sobre lienzo. 132 x 162 cm.




Lo dejaron comiendo la que sabemos
Técnica mixta sobre MDF. 24 x 14.9 cm.




Tecnoloyi strit
Grabado (punta seca) sobre papel. 50.3 x 67 cm.




Recorrido de partículas micro-cósmicas
Técnica mixta sobre papel. 24.9 x 29.2 cm.




Mi modelo no es artificial
Técnica mixta sobre papel. 48.5 x 23.4 cm.




Téconlógica
Técnica mixta sobre MDF. 30 x 40 cm.




Tropezando las botas de cuero
Técnica mixta sobre MDF. 40 x 50 cm.




Caminando por teusaquillo
Técnica mixta sobre MDF. 40 x 50 cm.




En la calle de la tecnología también hay  un fragmento para las prostitutas
Técnica mixta sobre papel. 10.3 x 13.3 cm.




Man-acrónico
Técnica mixta sobre MDF. 30 x 40 cm.




El hombre cruzando la calle va dejando su rastro en el pasado
Técnica mixta sobre MDF. 30 x 40 cm.




La mujer que come pescado en medio de los acontecimientos históricos
Lápiz y grafito sobre papel. 40 x 50 cm.




Nadie está conforme con lo que le tocó (la gata quiere ser mujer)
Técnica mixta sobre MDF. 22.9 x 30 cm.




Por andar de sapo le dieron chumbimba
Técnica mixta sobre MDF. 23.9 x 30 cm.




Dispareja
Técnica mixta sobre papel. 47.5 x 61.5 cm.




Juego de manos...
Técnica mixta sobre MDF. 16.3 x 21.9 cm.





Lo que esconde Maruja debajo de su falda
Técnica mixta sobre MDF. 30 x 40 cm.




Paisaje urbano en la pared de la esquina
Técnica mixta sobre MDF. 23.9 x 30 cm.





Amor a primera vista: la nueva historia de Adan y Eva y otros caprichos de Dios
Técnica mixta sobre MDF. 15 x 18 cm.




Disfruta, ofrece fresas y otras frutas
Técnica mixta sobre MDF. 17 x 20 cm.




Hogar dulce ahogar
Técnica mixta sobre MDF. 30 x 29.5 cm.




Gamincito comiendo hambre
Técnica mixta sobre papel. 20 x 14.7 cm.


martes, 13 de diciembre de 2011

In-documentados

Inmigración-ocupación-intervención en un espacio doméstico por medio de dibujos-carta y a través del correo postal



Lápiz y lápices de colores / 10,2 x 22,6 cm. (5 dibujos / 1 sobre x dibujo)

lunes, 12 de septiembre de 2011

La última escena



Caja de Luz / 24,7 x 30,8 x 40,2 cm. (Vista exterior)



 Caja de Luz / 24,7 x 30,8 x 40,2 cm. (Vista interior)

 

La última escena 

Anterior al jolgorio: la cena ofrecida por este señor cuyo nombre no recuerdo pero que ya es famoso entre los hombres. Pero mejor no me detengo en cosas posiblemente triviales -que ya entrando en materia, más bien tribales. Nadie en un momento así, o en un momento que se precie, se quiere detener en cuestiones alimenticias; ¿a quién le importa un trozo de pan y unas cuántas botellas de vino? Sí, en cambio, merece considerarse (y muy rigurosamente) los efectos decisivos posteriores al mísero festín. Voy directo a lo que me concierne. 
Bien se sabe lo que realmente se hizo en tan famosa cena y en consecuencia lo que ocurrió. Nadie lo ignora, aunque algunos quieran hacerse los locos.   Que si se comió pan, sí, ya se sabe. Y no sobrará decir que se jartó vino hasta el tuétano, y si mal no recuerdo el estado etílico suscitó no sólo alucinaciones posteriores crónicas (y en algún caso permanentes), sino además síntomas sicóticos y paranoia, lo que fue determinante y que acabó en lo que ya todos conocemos.    
Para ir al centro sin recovecos, dicha cena no fue más que una excusa para justificar el desmadre de unos jóvenes desapegados y sin compromisos. Aquello que empezó como una elegante y formal cita de amigos, acaso despedida, culminó en una bacanal al mejor estilo pompeyano. 
La última escena deja una estampa del desconcierto del momento cumbre del acontecimiento; en medio de la borrachera se hace saber que un hombre traiciona y otro es traicionado. ¿Acaso seré yo? La alegría del guateque decae precipitadamente. La prensa rosa y los voyeristas historiadores conjeturan. Y conjeturarán por  muchos años.

El acontecimiento se saldó con once hombres indispuestos, uno colgado, otro incrustado en un palo (al mejor estilo americano) y unas madres en llantos.